No diré que volví… sería un cliché
Diré que estuve pintando tigres siberianos sobre las aguas tenebrosas de la soledad
Así la gente se pierde en la retórica y la incomodidad de la verdad se esfuma nuevamente
Escribiré memorias, ahora que las teclas vuelven a sonar como dientes del aserradero más austral de Chile.
Quitaré las máscaras que cubren la nostalgia para explicar mi silencio
Aceitaré rocíos del pasado sobre los versos envenenados en razón
serán décimas de ingratitud a un telón en blanco
y de ausencia al cementerio en fechas importantes
Entre metáforas de días olvidados detendré mi andar para ahondar en lo prohibido
Y con segundas derivadas embrujaré a los demonios para que vivan en carne propia lo que es perderse en un laberinto
Ya no darán pena las cosas que antes evitaba. O tal vez sí, pero entiendo es una etapa
todo esto que escribo es verdad, sino pregúntale a mi sombra
que ha llegado a evitarme de tanta vergüenza
Y eso que era invierno
y bajo un farol vomitaba
10 piscolas de soledad
y a falta de un abrazo,
quedé frente a la verdad
y sentirme vulnerable estremeció mi estupidez
y no diré que volví
volver es un cliché
tal vez nunca me fui
tuve sueños que romper
el corazón debe saber
que cresta hago aquí
Del asfalto reviví
compartirlo es mi deber














